En la planta baja, la cuadra ha sido convertida en un salón cómodo con chimenea, y un pequeño bar para el uso de los huéspedes. En el mismo nivel esta el comedor, que es una galería acristalada mirando sobre el valle. En la primera hay un segundo salón con una pequeña biblioteca y grandes ventanales.
En total hay doce habitaciones, todas con vistas espectaculares. Hay seis en la parte original de la casa de piedra, y 2 dobles, 2 triples y 2 suites en la parte nuevo del hotel. Todas las habitaciones tienen cuarto de baño completo, televisión, teléfono y calefacción.