La observación de aves es mucho más apreciable cuando puedes ver de lejos. Por eso, tienes que cuidar lo que vas a elegir. Algunas reglas pueden ayudarte:
-Aumentos y Objetivo de salida, lo más versátil 8x32, la relación de estos número nos dará la luminosidad del prismático. Por debajo de 8 aumentos puede ser
escaso en muchos casos, por encima de 10, la vibración nos cansará la vista
-Peso, fundamental en paseos largos o observaciones prolongadas, a mayor aumento y objetivo de salida, mayor peso. El uso de correas anchas y mejor aún
arneses (binosuspenders) nos ayudarán a llevar los prismáticos con comodidad.
-Adecuado movimiento de sus partes móviles, ni que tengan rigidez ni excesiva soltura. Importantísimo que la rueda de enfoque, sea suave en su movimiento,
así como de corto recorrido entre la distancia mínima de enfoque e infinito.
-Los tratamientos de las ópticas permiten una mejor transmisión de luz y colores, evitando aberraciones cromáticas.
-Los rellenos de gases inertes (nitrógeno) permiten también una mejor transmisión de luz, evitan mohos y empañamientos molestos.
-Las copas retráctiles permitan un fácil uso de personas con o sin gafas.
-Las distancias mínimas de enfoque te permiten observar otro tipo de fauna, mariposas, batracios, odonatos, procura que esta sea la menor posible.
-Antes de comenzar a usar de los prismáticos es importante que los ajustes a tu visión y que te sientas bien para observar las aves. Relaja tus ojos y sigue las
instrucciones del fabricante para realizar un correcto reglaje.
¡No tienes que perderte nada del espectáculo!