Con unas 961 hectáreas de superficie y una altitud muy baja, entre 280 y 405 metros, la lomaza de Belchite ofrece una fauna y una flora muy original y especial que le vale la denominación de ZEPA, en el que se encuentran Alcaraván, Alondra de Dupont, Bisbita campestre, Calandria, Cogujada montesina, Ganga, ortega, Terrera común y Terrera marismeña.
Aragón es de las pocas zonas europeas que mantienen un extenso territorio estepario. Fruto de antiquísimas deforestaciones y explotaciones ganaderas, los yermos, eriales o parameras en la actualidad son unos ecosistemas frágiles. Hábitat de una peculiar flora y fauna, estos espacios han sufrido el abandono de prácticas agricolas y ganaderas tradicionales. Los cambios en los usos del suelo provocados por la regresión del mundo rural han afectado al estado de conservación de estos enclaves.
No lo pienses más, Aragón tiene mucho que hacerte descubrir.